Caricia al alma
Cuando somos catadores de aventuras, saboreando el mundo a sorbos lentos, sin miedo a las rutas que inventan nuestros pasos.
Cuando somos confidentes de historias y secretos, y en cada palabra que nos confiamos se construye un refugio que nadie más conoce.
Cuando creamos realidades y momentos bonitos, bordando risas, cosiendo recuerdos, pintando instantes que no se borran.
Cuando somos cómplices de amor y de vida, testigos de latidos que se buscan y manos que se encuentran sin prisa.
Cuando más que compañía somos un equipo, una suma de fuerzas, de sueños, de certezas…entonces sucede eso:
justo eso,
es una caricia al alma.
Vélamo



Sobran manos para la carne y faltan dedos para tocar el alma.
Uuuuy pero qué bonito, habrá que seguir generando nuevas caricias para nutrir el alma